viernes, 1 de julio de 2011

Belleza a la carta Del atún a la zanahoria, beneficios de algunos alimentos sobre la salud de la piel

Belleza a la carta
Por Malu Pandolfo
Se sabe: en invierno la piel tiende a deshidratarse y volverse opaca y más áspera debido a la agresión del clima y de la calefacción, presente en ambientes cerrados. Por eso, en este período es importante nutrirla desde adentro con una adecuada y balanceada alimentación. Como punto de partida, no olvidarse de ingerir dos litros diarios de agua.
CONTRA EL ENVEJECIMIENTO PREMATURO. Los alimentos con mayor concentración de vitaminas son los cítricos que proveen al organismo de vitamina C. Esta refuerza la inmunidad además de reducir y evitar el envejecimiento prematuro de la piel. Es un potente antioxidante. Esta vitamina, presente en la epidermis, puede disminuir por efecto del sol y de la polución. Fotoprotectora y necesaria para la síntesis de colágeno, la vitamina C mejora el aspecto de la piel y de las arrugas. Incluida en preparaciones tópicas, es fácilmente oxidable por lo que debe guardarse herméticamente en envase oscuro lejos del sol y del aire. En tanto, los probióticos (lactobacillus) reducen los efectos de fotoenvejecimiento y los cancerígenos de las radiaciones UV sobre la piel. Están presentes en el yogur y en suplementos dietéticos.
MAS BRILLO Y COLOR. El tomate, rico en vitaminas A y C, mejora la lozanía y aporta brillo a la epidermis. Son también fuente de vitamina A las frutas y verduras de colores, el hígado, las zanahorias, las verduras de hoja oscura y la leche entera. Los alimentos con vitamina A o betacaroteno, como naranjas, zanahorias, calabazas o tomates, ayudan a mantener el color de la piel en cualquier momento del año.
SUAVE, FIRME Y MAS JOVEN. Los pescados, ricos en omega 3, contienen ácidos grasos esenciales que ayudan a hidratar y suavizar la piel. Los ácidos grasos poliinsaturados, en especial el omega 3, presente en los pescados azules como el atún, contribuyen a la firmeza de la piel. El atún es también fuente de vitamina A, por lo que favorece la regeneración celular y combate la sequedad. Las verduras de hojas verdes, por su parte, son ricas en vitamina A y dan un aspecto saludable y terso a la piel.
ANTIARRUGAS. Las frutas secas contienen selenio y vitamina E, que ayudan a combatir la oxidación celular y el envejecimiento cutáneo. Están especialmente recomendadas las almendras que no tienen tantas grasas. También los frutos rojos, como arándanos y demás berries aportan antioxidantes. El té verde, en tanto, es una de las infusiones con mayor poder antioxidante y, por lo tanto, un gran aliado de la juventud y de la salud en general. Es también antiinflamatorio y anticarcinogénico. Valen también los tes sin cafeína y los de tilo, manzanilla e infusiones de hierbas. Otro eficaz antioxidante es la granada, de la que se utiliza el jugo, las semillas y la piel. Disminuye el daño solar causado por las radiaciones UVA y protege de las radiaciones UVB.
HARINAS VS. GRANOS. Hay una tendencia a prohibir los alimentos del grupo de vitaminas del complejo B, como harinas y productos integrales, barras de cereal y panes muy negros, si se está en pleno combate contra el acné. Recientes estudios vinculan los alimentos que contienen harinas, como pan, galletitas y pastas, con el empeoramiento del acné, especialmente en hombres predispuestos. Están también relacionadas las dietas con mucha presencia de lácteos con la exacerbación del acné, y se asocia un alto nivel de azúcares en la dieta con una mayor duración de la patología.
HIDRATACION, DESDE ADENTRO. Siempre, como mínimo, es ideal ingerir dos litros diarios de agua, en los que están incluidas infusiones. Por otra parte está comprobado que el extracto de germen de trigo mejora la hidratación de la piel. Según un estudio de la revista internacional de Ciencia Cosmética, luego de tres meses en mujeres de 20 a 63 años se advirtió mejoría y aumento de la hidratación. También la manzana es fuente de hidratación. Rica en vitaminas y minerales, está considerada una de las frutas más completas. Mejora el estado de la piel al hidratarla. Ayuda a mantener los dientes limpios y a tener una dentadura y encías sanas y firmes.
PLACER Y BUEN HUMOR. A nivel hormonal el chocolate estimula las endorfinas, las hormonas del placer. Por eso cuando uno está mal comer chocolate ayuda a sentirse bien. Se recomienda elegir el que más porcentaje de cacao y menos de manteca de cacao tenga. Evitar en cambio el chocolate blanco porque tiene más grasas saturadas.
ASESORAMIENTOMiguel de Herrera, dermatólogo miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología; Andrea Cohen, licenciada en Nutrición; Laura Mijelshon, médica dermatóloga de la Universidad de Buenos Aires; Paola Harwickz, especialista en nutrición de la Universidad Favaloro para La Campagnola.

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